miércoles, 14 de enero de 2009

Eichman, Milgram y el hombre

Ayer en la cómida del trabajo, Luis, mi antiguo jefe, me contaba que estuvo en el cuartel del Pardo el 23F, y que los capitanes y mandos del cuartel les leyeron a todos las normas militares sobre obediencia y hasta donde se podría llegar en ese nivel de obediencia. Después pude investigar un poco en casa.

Adolf Eichman (encargado de la organización de la logística de transportes del Holocausto Nazi). El 1 de mayo de 1960 un grupo de "Nokmin" (Vengadores) del espionaje israelí entran en Buenos Aires e inician la "Operación Garibaldi" (bautizada así por el nombre de la calle donde vivía Eichmann). Este equipo dirigido por Rafael Eitan y coordinado por Peter Malkin, "especialista en secuestros", inicia una vigilancia durante casi dos semanas, el 11 de mayo de 1960 lo secuestran en plena calle cuando Eichmann llega del trabajo y es enviado a Israel siete días más tarde. Allí se le somete a un polémico y largo juicio que finalizó el 15 de diciembre de 1961 y fue condenado a morir en la horca por Crímenes contra la Humanidad, sentencia que se cumple, unos minutos después de la medianoche, el 1 de junio de 1962 de madrugada. Sus últimas palabras fueron: "Larga vida a Alemania. Larga vida a Austria. Larga Vida a Argentina. Estos son los países con los que más me identifico y nunca los voy a olvidar. Tuve que obedecer las reglas de la guerra y las de mi bandera. Estoy listo."

En julio de 1961, tres meses depués de que Adolf Eichmann fuera juzgado y sentenciado a muerte, Stanley Milgram (foto2), psicólogo de la Universidad de Yale, realiza un experimento para responder a ciertas preguntas, entre ellas: ¿Podría ser que Eichmann y su millón de cómplices en el Holocausto sólo estuvieran siguiendo órdenes? ¿Podríamos llamarlos a todos cómplices?.


Metodos: El experimento requiere tres personas: El experimentador (el investigador de la universidad), el "maestro" (el voluntario que leyó el anuncio en el periódico) y el "alumno" (un cómplice del experimentador que se hace pasar por participante en el experimento). A continuación, cada uno de los dos participantes (alumno y maestro) escoge un papel de una caja que determinará su rol en el experimento. El cómplice toma su papel y dice haber sido designado como "alumno". El participante voluntario toma el suyo y ve que dice "maestro". En realidad en ambos papeles ponía "maestro" y así se consigue que el voluntario con quien se va a experimentar reciba forzosamente el papel de "maestro". En resumidas cuentas, tenemos a un lider, a un soldado (L) que gracias al sorteo piensa que en otras circusntancias podría haber estado al otro lado y tenemos a una Victima (compinche)

El experimento: La victima y compinche (S) tiene que memorizar una serie de palabras agrupadas por parejas, tipo: casa con perro, sol y luna, cielo y suelo, etc…., el maestro (L: sujeto del estudio) tiene que hacerle preguntas: que está relacionado con sol? , si la victima responde: luna, acierta y no sufre castigo, pero si falla, el maestro le aplica a la victima una descarga eléctrica, (el alumno finje que recibe la descarga y se queja de dolor pidiendo que paren el experimento), cuando el maestro (sujeto de estudio) no quiere seguir aplicando descragas se vuelve hacia el Lider y le dice que no quiere continuar, pero el lider (profesor de la universidad) de dice categóricamente y por este orden de severidad: 1) Continúe, por favor. 2) El experimento requiere que usted continúe. 3) Es absolutamente esencial que usted continúe. 4) Usted no tiene opción alguna. Debe continuar.
Si después de que el líder dice esta última frase Usted no tiene opción alguna. Debe continuar., el maestro no quiere continuar, se para el experimento. Las descragas que recibe la victima (ficticias) van incrementando el voltaje, Se comienza dando tanto al "maestro (L)" como a la "Victima (S)" una descarga real de 45 voltios con el fin de que el "maestro" compruebe el dolor del castigo y la sensación desagradable que recibirá su "Victima". Si la Victima falla la primera pregunta, recibe una primera descraga de 15 voltios y según va fallando se aplican 30 voltios más hasta 450 voltios. La victima (compinche) simula el sufrimiento según esta escala: la victima comienza a golpear en el vidrio que lo separa del "maestro" y se queja de su condición de enfermo del corazón, luego aullará de dolor, pedirá el fin del experimento, y finalmente, al alcanzarse los 270 voltios, gritará de agonía. Lo que el maestro (L) escucha es en realidad un grabación de gemidos y gritos de dolor. Si el nivel de supuesto dolor alcanza los 300 voltios, el "alumno" dejará de responder a las preguntas y se producirán estertores previos al coma. Recordar que el experimento trata de ver hasta donde se puede llegar sabiendo el daño que estamos produciendo en otra persona.

Expectativas: el equipo de Milgram estimó cuáles podían ser los resultados en función de encuestas hechas a estudiantes, adultos de clase media y psicólogos. Consideraron que el promedio de descarga se situaría en 130 voltios con una obediencia al investigador del 0% (eso significa que ningúno de los sujetos llegaría a aplicar la descarga máxima de 450 voltios) Todos ellos creyeron unánimemente que solamente algunos sádicos aplicarían el voltaje máximo.

Resultados: el 65% de los sujetos que participaron como "maestros" en el experimento administraron el voltaje límite de 450 voltios a sus "alumnos" (tocate los huevos!!!!), aunque a muchos les colocase el hacerlo en una situación absolutamente incómoda. Ningún participante paró en el nivel de 300 voltios, límite en el que la victima dejaba de dar señales de vida. Otros psicólogos de todo el mundo llevaron a cabo variantes de la prueba con resultados similares, a veces con diversas variaciones en el experimento. En 1999, Thomas Blass, profesor de la universidad de Maryland publicó un análisis de todos los experimentos de este tipo realizados hasta entonces y concluyó que el porcentaje de participantes que aplicaban voltajes notables se situaba entre el 61% y el 66% sin importar el año de realización ni la localización de los estudios.

Con esto que nadie entienda que se puede justificar lo que hizo el HP de Eichman, lo único que quiero resaltar es que Dios nos libre de algúnos líderes, porque encontrarían un 65% de peña que les seguiría hasta el final (acojona verdad)

2 comentarios:

monica dijo...

Me gusta pit, y el del faro tb.
Eres un grande de España. Que pena que no estés mas cerca de Lucas.....está Fer y me lo veo al niño con 15 años en lancha motora, con steffanni y sus amigas e inscrito al playboy

Ion dijo...

¿Esto es real? Acojona bastante, sí.